Viajando por las islas de Shanghai
Isla de Putuo
En una pequeña isla, 160 kilómetros al sureste de Shanghai, se encuentra el monte Putuo, una de las cuatro montañas sagradas más famosas del budismo chino.
La leyenda cuenta que, desde esta montaña, la bodhisattva Guanyin predicaba al mundo las enseñanzas budistas. Guanyin, según el mito, tiene el poder de conceder descendencia a los matrimonios, por lo que es una de las divinidades del panteón budista que tradicionalmente ha sido más reverenciada en China, especialmente entre las mujeres, y su culto ha llegado a ser mayor que el del propio Sakyamuni (título por el que se conoce a Siddhartha Gautama, el fundador del budismo).
En Putuo se ubican una multitud de templos, de los que los más populares son los tres grandes de Dhyana: el templo Huiji, el Puji y el Fayu. La atmósfera de la isla está fuertemente impregnada de budismo y, en días considerados especiales, como el del nacimiento de Guanyin o en las ceremonias de ordenación de monjes, multitud de budistas de todos los rincones del país y del extranjero acuden a participar en los ritos y a rendir culto a la bodhisattva.
La mayor parte de los visitantes que acuden a Putuo, se postran ante la imagen de Guanyin, quemando incienso para pedir la bendición para sus familias. Como “incienso” tiene un doble significado en chino, refiriéndose también a los hijos, los fieles deben cuidar de no utilizar el incienso ya encendido por otras personas para prender el propio. La isla de Putuo es uno de los parajes naturales de primer nivel nacional, con un 80% de cobertura forestal y numerosas especies arborícolas y animales protegidas. La mayoría de los puntos de interés turístico, como la estatua de bronce de Guanyin y el bosque de bambú mirto, se encuentran distribuidos en un radio relativamente pequeño, por lo que es muy sencillo visitarlos todos viajando en el microbús turístico especial.